Nos vamos de SIDRERÍA (y mucho más…)

Hace frío, es inevitable y fantástico ya que estamos en invierno y en pleno norte no podría ser de otra forma.

Lo importante es que el frío tiene un encanto singular que por estas tierras imprime carácter, buen carácter noble y sano del que vamos a disfrutar durante esta ruta culturarte por la provincia de Guipuzcoa.

Justo a la entrada de la bahía de Pasaia, en un mágico recoveco rodeado de verde vegetación se sitúa un museo muy especial: Albaola, la factoría marítima vasca.

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Albaola, factoría marítima

No es un museo al uso, sino más bien un lugar donde experimentaremos a flor de piel la historia de unos aguerridos y valientes hombres de mar. Chicarrones del norte que en el siglo XVI se aventuraban con sus barcos – que nada tienen que ver con los de ahora y sus adelantos tecnológicos- nada más y nada menos que para cazar ballenas. Así, a lo grande, sin miedos y sin remilgos, como todo lo que se hace por aquí.

Tan meritorias eran sus gestas que en el Albaola se está reconstruyendo cara al público la Nave San Juan, un ballenero de aquella época conocido del uno al otro confín – como diría Espronceda –  y que tendremos la gran oportunidad de contemplar de primera mano.

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Construcción de la Nao S. Juan

Más tarde nos adentraremos en Pasajes de San Juan, uno de los pueblos pesqueros más pintorescos y singulares de Guipúzcoa, de Euskadi y de parte del extranjero.

Su casco histórico, conformado por una sola calle, está salpicado de casitas con balcones de diferentes colores repletas de personalidad y seguro que de antiguas historias de la mar contadas al calor de la lumbre al pie mismo de la bahía.

Una de esas casas albergó en el siglo XVII a un escritor de renombre. Y es que el mismísimo Víctor Hugo (Besanzón, 26 de febrero de 1802-París, 22 de mayo de 1885), poeta, dramaturgo y novelista francés, autor entre otras obras de “Los miserables”, se alojó en Pasajes en el año 1843. Conoceremos esta historia con ojos y oídos bien abiertos para no perder detalle de la inspiración que experimentó  viviendo en Pasajes de San Juan.

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Bahía de Pasajes
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Pasajes de San Juan

Ha llegado la hora de comer y como hemos dicho antes, por estos lares todo se hace a lo grande, sin miedos y sin remilgos, de manera que dirigiremos nuestros pasos a Astigarraga, “Capital Mundial de la Sidra”, sobrenombre dado por si acaso nos quedábamos cortos en cuanto a capitalidad, nunca en cuanto a hambre o sed.

Decía Pierre Lancre, inquisidor del siglo XVII que “el País Vasco es un país de manzanos; sus mujeres sólo comen manzanas, no beben más que zumo de manzanas y en cualquier ocasión están dispuestas a morder la manzana de la tentación”.

Dejando de lado su mente inquisitorial y obtusa en cuanto a las mujeres y el manido pecado original, las manzanas del Pais Vasco son ya famosas desde aquella época, que sepamos. De ellas se extrae ese néctar supremo, esa riquísima sidra que cuidadosamente aguarda en enormes y preciosas kupelas que se abren al grito de TXOTX !!, término que proviene de la palabra txotxperri que hace referencia a la apertura de estos magníficos toneles vascos y que dan el pistoletazo de salida a la temporada de sidrería.

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Kupelas típicas vascas

Pero claro, no todo va a ser beber. La sidra va a ir remojando un menú digno de los más valientes arrantzales (pescadores) euskaldunes: txuletón en su punto hecho a la brasa de forma tradicional, tortilla de bacalao en la que se ven las lascas y te deleitará el huevo de caserío, cola de merluza con un sabor tan característico y rico que se te hace la boca agua con solo verla, y de postre algo tan sencillo y ancestral como el queso, el membrillo y las nueces.

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Postre de sidrería

Un día completo de tradiciones, de cultura, de sabor y de belleza que estaremos encantadas de disfrutar contigo sólo si tu quieres.

Para más información no tienes más que clicar aquí, llamarnos por teléfono al 945 000 703 o pasarte por la agencia en la C/ Arana 4 de Vitoria -Gasteiz

TXOTX !!!